September 12th: El día en que me convertí en el rey del cabrito PART 1

(The e-monterrey chronicles, PART 1)

En días pasados mi compañero de aventuras bastardísticas “el Petu”, (también conocido como el tocayo) quien vive en Castellón de la Plana, España, estuvo por esta su ciudad natal en compañía de su esposa y sus dos críos. Es con él con quien tengo una empresa de recorridos bastardísticos y de aventura, a la cual llamamos Daniel&Daniel extreme bastardism and egg trading Company.

En una carnita asada que se organizó ahí en casa de sus señores padres, y acompañados de nuestros camaradas comunes El Botello y el Nolo, recordábamos con alegría y júbilo aquellos años en que terminamos la carrera allá por el 2000 y el 2001. Ya saben, cuando uno se comienza a hacer ruco y se junta con sus compas a pistear, casi siempre salen a flote las reminiscencias y las aventuras jocosas del pasado. Fue entonces cuando el Botello me recordó este episodio de mi vida… “pinche Santi, te acuerdas cuando eras el rey del cabrito.?? jajajaja”.

A lo que yo pensé… ajáaaaaaa! — esa historia la debo publicar en el blog. So here it goes… les contaré en varias entregas cómo fue que me convertí en el rey del cabrito: Éeeerase—- que se era…… ahh cabrón no verdad, no… ni que fuera pinche cachirulo…. ejemmm….

Corría el año 2000, año en que yo aún era un pequeño puñetín recién salido de la carrera… Ingeniero en Electrónica y Comunicaciones, del Tec de Monterrey, Bilingue…. guapo… con pelo… no,no,no todo un cabronazo… el mundo estaba a mis pies. Me llamaron para iniciar una serie de entrevistas con una empresa gabacha y pues a toda madre, dije yo. Para estos entonces yo ya tenía jale, (jalaba en el General Eléctrico, GE-EDESA) desde enero de ese mismo año, y paralelamente a ello co-fundé una empresa con unos socios, quienes después se convirtieron en muy buenos amigos míos. Tonz, jale-wise no tenía pedos.

Gustoso acepté comenzar con ese proceso de reclutamiento, que prometía darnos buenos resultados. Esta empresa, una punto-com fundada por un gabacho (al cual le había ido muy bien en la revolución punto-com del ‘98 y ‘99 y se había hecho millonario), iba a comenzar operaciones en Monterrey y este cabrón estaba buscando the best of the best. Sin mamadas. Por ello nos llamó y nos reclutó a varios ingenieros del Tec, recién salidos de la carrera, puñetines such as me, que se creyeran sus pinches historias fantasiosas… No no no, allow me to rephrase….. por ello nos reclutó a varios ingenieros del Tec, recién salidos de la carrera, jóvenes promesas para esta nueva era, esta nueva forma de hacer negocios y fomentar la economía, que a través de la internet se estaba fraguando.

El proceso de reclutamiento estuvo re-mamerto, acá al más puro estilo gabacho… entrevistas preliminares, exámenes de IQ, llamadas, mails, y la shingada.. hasta que al final sólo quedaba una entrevista con el mero mero cabrón, la cual se llevó a cabo en el bar del hotel Quinta Real, en Monterrey. Para estos entonces este wey tenía 32 años y un chingo de varo, y estaba viendo cómo gastárselo (invertirlo)….. El formato de la entrevista estuvo mamertón, acá one on one with the CEO… al estilo gringo pues.

Esta historia continuará……

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